Cicloturismo

El cicloturismo, más que un deporte, es un cierto estilo de vida, una cierta concepción y una filosofía de vida. Una combinación indivisible entre hombre y bicicleta. Es un sinónimo de libertad e independencia que nos ayuda a redescubrir sensaciones perdidas en nuestro mundo interior, a reencontrar los placeres más intensos y a conectarnos e interpretar nuestro entorno y realidad de vida. Se trata de una fuente inagotable de sensaciones variadas para todas las edades y que, además, es también una herramienta de unión familiar, pues nos permite pasar un bonito momento pedaleando con los seres queridos.

Un estilo de vida que nos puede ayudar a tener una larga y saludable vida y que nos enseña valores como el esfuerzo, la educación, respeto, el agradecimiento, el compañerismo y la solidaridad, idóneos para cualquier ámbito de nuestras vidas. Estamos de acuerdo con la afirmación “practicar cicloturismo puede ser el vehículo ideal para promover un cambio social”.

Cuando salimos a pedalear, tenemos decenas de ocasiones para ser solidarios con nuestros compañeros de ruta o incluso otros ciclistas que puedan necesitar nuestra ayuda: un grito de ánimo, una cámara para reparar un pinchazo, ofrecer rueda para superar un tramo contra el viento… Detalles que nos hacen grandes cicloturistas y personas y que nos dan nuevas amistades.

Por cuestiones como éstas, el cicloturismo es un deporte tan especial.

En la actualidad contamos con 250 socios, lo que supone ser el club ciclista de la provincia de Huesca con el mayor número de cicloturistas y, por tanto, el que mayor número de kilómetros recorre anualmente, compartiendo una afición y la pasión por un deporte que aúna como ningún otro esfuerzo, compañerismo y salud. La suma de todos los kilómetros recorridos por nuestros socios durante la pasada temporada se sitúa por encima de los 500.000, realizados por toda la península, pero sobretodo en nuestra provincia.

Por todo esto, cada año organizamos el Concurso Social, que consta de una serie de salidas cicloturistas que se realizan cada domingo, comenzando el primer fin de semana de marzo y finalizando el último de octubre. Son salidas preparadas con antelación, con recorridos previamente fijados que se presentan a todos los socios al comienzo de la temporada y en los que se cuenta con el apoyo de un coche de asistencia ante cualquier problema mecánico o físico. El recorrido de estas salidas varía a lo largo de la temporada, comenzando con salidas cortas y suaves, aumentando progresivamente distancia y dureza con el fin de preparar a los cicloturistas para sus objetivos, que suelen ser marchas cicloturistas más importantes del panorama nacional, como son la Quebrantahuesos o Treparriscos, los Puertos de la Ribagorza, la Orbea Monegros… El club fomenta la participación de nuestros socios en todas las marchas cicloturistas que se celebran en nuestro territorio, ya que permiten disfrutar de la bicicleta, las amistades y sobre todo de parajes increíbles. Gracias a ello, en muchas hemos recibido la mención al club más numeroso en cuanto a participantes en la prueba, dejando huella de nuestro espíritu y los colores de nuestra equipación.

Como ayuda de preparación para estas marchas, también realizamos un sábado al mes una salida preparada en función de cuál es la siguiente prueba cicloturista, siendo de recorrido y dureza similar. Durante el año 2017 se han realizado la siguientes: vuelta a San Juan de la Peña, vuelta a Alquézar, recorrido de la Quebrantahuesos, recorrido de los Puertos de la Ribagorza y varias salidas al país vecino, a Francia, donde ascendimos puertos míticos con el Aubisque y Soulour, Hourquette d’Acinzan y el coloso Tourmalet.

Durante el periodo invernal, se planifican salidas tanto para bicicleta de carretera como MTB, con la intención de que los socios realicen los largos y suaves entrenamientos de la pretemporada en compañía y sean más amenos.